· Composición
Las
películas tienen su origen en el visor de la cámara. No es un mundo real,
porque carece de la “amplia totalidad” que percibimos cada vez que movemos
nuestros ojos o nuestra cabeza. Por otra parte, es un mundo plano, en donde los
objetos tridimensionales quedan aplastados sobre una superficie plana. Es un
mundo especial, creado y recreado constantemente por los movimientos de la
cámara y gobernada rigurosamente por la óptica de los objetivos. El cineasta es
en otras palabras, el hombre con visión, que ha aprendido a ver por un ojo
mecánico.
La
cámara da una versión única de algo físico, en imágenes que parecen sólidas o
líquidas, duras o blandas, amplias o comprimidas, todo ello, dependiendo del
lugar en el que se encuentra la cámara y del objetivo con que estamos
observando la escena. En manos de un artista, el sistema óptico hace algo más
que grabar: selecciona, muestra y valora el material con el que trabaja. La
cámara y los lentes no solamente localizan a los objetos dentro de un espacio y
un tiempo: cada intento de situación y localización del objeto es, al mismo
tiempo, un ejercicio de composición.
· Componiendo con la cámara
En
el cine, el dominio de la composición significa, el dominio del movimiento. En
pocas palabras, esto significa que se trata de recoger de forma visual la
energía del objeto en movimiento. Pero composición significa también crear,
acentuar y alterar el movimiento. Sobre todo el cineasta debe interpretar el
significado del movimiento, encontrar la forma en la que el movimiento ayuda a
crear la atmósfera de una situación dramática y descubrir los significados
ocultos de la escena.
· Componer con el objetivo
En
la composición cinematográfica, muy raramente el papel de la cámara va separado
del que juegan las lentes o los objetivos. La cámara puede subir, bajar, saltar
o correr, pero el objetivo es el que captara la imagen y la grabara sobre el
celuloide.
El
objetivo, por tanto, comprime en dos dimensiones un mundo que es tridimensional:
y este hecho es el que exige una maestría por parte del profesional, para
convertir todo ese material en una historia, en una narración contada en
términos de óptica fotográfica.
Dos
son las características técnicas de los objetivos que influyen especialmente en
la composición: la distancia focal y la abertura. La distancia focal, determina
la capacidad de abarcar del objetivo, o sea, su campo visual; la abertura, por
otra parte, determina la llamada velocidad de la lente, su sensibilidad a la
luz.
· Nuevos objetivos, nuevos sistemas
ópticos
Después
de 1950, debido principalmente a la competencia de la televisión, la industria
cinematográfica comenzó a investigar sobre nuevos formatos ópticos, que iban
añadir a las imágenes una nueva proporción y profundidad.
En
esta época aparecieron unos tipos de objetivos, algunos al servicio del
fenómeno de las “pantallas gigantes”, otros con el fin de perfeccionar los
formatos ópticos existentes y otros, por fin, para crear trucos y efectos
especiales, cada vez más de moda.
Las
innovaciones más importantes son sin duda alguna el objetivo “escope”, el zoom
y el “ojo de pez”, un objetivo capaz de alterar la imagen real.
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