miércoles, 17 de diciembre de 2014

DESCUBRE EL LENGUAJE DEL CINE

·      Composición
Las películas tienen su origen en el visor de la cámara. No es un mundo real, porque carece de la “amplia totalidad” que percibimos cada vez que movemos nuestros ojos o nuestra cabeza. Por otra parte, es un mundo plano, en donde los objetos tridimensionales quedan aplastados sobre una superficie plana. Es un mundo especial, creado y recreado constantemente por los movimientos de la cámara y gobernada rigurosamente por la óptica de los objetivos. El cineasta es en otras palabras, el hombre con visión, que ha aprendido a ver por un ojo mecánico.
La cámara da una versión única de algo físico, en imágenes que parecen sólidas o líquidas, duras o blandas, amplias o comprimidas, todo ello, dependiendo del lugar en el que se encuentra la cámara y del objetivo con que estamos observando la escena. En manos de un artista, el sistema óptico hace algo más que grabar: selecciona, muestra y valora el material con el que trabaja. La cámara y los lentes no solamente localizan a los objetos dentro de un espacio y un tiempo: cada intento de situación y localización del objeto es, al mismo tiempo, un ejercicio de composición.

·      Componiendo con la cámara

En el cine, el dominio de la composición significa, el dominio del movimiento. En pocas palabras, esto significa que se trata de recoger de forma visual la energía del objeto en movimiento. Pero composición significa también crear, acentuar y alterar el movimiento. Sobre todo el cineasta debe interpretar el significado del movimiento, encontrar la forma en la que el movimiento ayuda a crear la atmósfera de una situación dramática y descubrir los significados ocultos de la escena.

·      Componer con el objetivo

En la composición cinematográfica, muy raramente el papel de la cámara va separado del que juegan las lentes o los objetivos. La cámara puede subir, bajar, saltar o correr, pero el objetivo es el que captara la imagen y la grabara sobre el celuloide.

El objetivo, por tanto, comprime en dos dimensiones un mundo que es tridimensional: y este hecho es el que exige una maestría por parte del profesional, para convertir todo ese material en una historia, en una narración contada en términos de óptica fotográfica.

Dos son las características técnicas de los objetivos que influyen especialmente en la composición: la distancia focal y la abertura. La distancia focal, determina la capacidad de abarcar del objetivo, o sea, su campo visual; la abertura, por otra parte, determina la llamada velocidad de la lente, su sensibilidad a la luz.
·      Nuevos objetivos, nuevos sistemas ópticos

Después de 1950, debido principalmente a la competencia de la televisión, la industria cinematográfica comenzó a investigar sobre nuevos formatos ópticos, que iban añadir a las imágenes una nueva proporción y profundidad.

En esta época aparecieron unos tipos de objetivos, algunos al servicio del fenómeno de las “pantallas gigantes”, otros con el fin de perfeccionar los formatos ópticos existentes y otros, por fin, para crear trucos y efectos especiales, cada vez más de moda.


Las innovaciones más importantes son sin duda alguna el objetivo “escope”, el zoom y el “ojo de pez”, un objetivo capaz de alterar la imagen real.

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